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De planetas, estrellas y agujeros negros

Me encanta admirar el firmamento. Cuando miro hacia arriba, pienso:  « no hay duda de que imitamos el orden del universo » .  Porque al igual que hay planetas, estrellas y agujeros negros desperdigados por el universo; aquí en la Tierra también los hay. Aunque la clasificación es más complicada. Hay personas que impresionan y personas que deslumbran.  Las personas que impresionan tienen físicos increíbles, rostros de ensueño que te prometen el mundo y una sonrisa de cuento de hadas incomparable. Pero, por dentro, muchos sólo son planetas o espejos: rostros atractivos, pero vacíos de luz y de contenido, ya que sólo reflejan lo de fuera sin aportar nada propio.  Las personas que deslumbran pueden ser bellas o pueden no serlo; independientemente del aspecto físico, hay en ellos una luz que brilla como la de las estrellas. Un resplandor, una pureza y bondad tan mágica como hermosa, que no se puede obtener con ninguna operación de cirugía estética ni con ningún rég...

Siempre que pueda crear

El mundo es un lugar maravilloso, siempre que pueda crear.  Doy gracias a diario por ser capaz de imaginar, por no tener problemas para concentrarme en lo que deseo construir y hacerlo. Por vivir aventuras fuera de esta realidad, en ocasiones, monótona y aburrida.  Porque la inspiración, esa amante veleidosa, viene sólo cuando a ella le parece y no puedo hacer nada para dominarla. Afortunadamente, mi musa, ese ente mágico y sonriente, nunca me abandona, aunque sus soplos lleguen siempre en los momentos más inesperados. Porque para crear se necesitan dos partes de trabajo y una chispa de ingenio; porque de tanto pensar, he acabado acumulando un gran montón de sueños, energía e historias inacabadas que ahora pugnan por salir a la superficie y encender el mundo con su luz, como pequeñas estrellas fugaces. Y todo esto ha provocado que ahora mi corazón esté donde debería estar mi cabeza; que mis sentimientos impregnen cada cosa que hago y que soñar desp...

Con una venda en los ojos

« Ciega. Así es cómo estás. Ves solamente lo que él quiere que veas. Te ha estado corrompiendo la mente con palabras dulces y empalagosas que han hecho que te aísles de todo y de todos: todo para tenerte en exclusiva para él.  Es tu dueño y no lo sabes. Tienes una ilusión de independencia que no existe. Le perteneces, eres su títere; te mueve de un lado a otro como el viento mueve las hojas en otoño. Tú, sumisa y dócil, realizas sus deseos sin darte cuenta siquiera. Crees que es él quién te obedece, sin percatarte de sus pequeñas e imperceptibles manipulaciones; él te desplaza como a un peón haciéndote pensar que sus sugerencias han sido ideas tuyas.  Porque le ves como a un dios inalcanzable, para ti no hay nadie tan especial como él. Al compararlo con otros, no le ves ningún defecto: es un ser perfecto, materializado en tu vida para llenarte de gozo y felicidad. No entiendes cómo una criatura tan irreal puede estar contigo, eso hace que te desvivas para complacer sus ca...

En lugares equivocados

¿Nunca os habéis cuestionado por qué perdemos tanto tiempo buscando en los lugares equivocados? Tantas horas a la caza de algo que no sabemos cómo encontrar. Indagando en sitios donde sabemos que no tendremos éxito, con las motivaciones erróneas como guías en nuestro camino. Todo porque nos negamos a ver lo evidente, lo cotidiano. Todo porque rehusamos meternos en la cabeza que lo que buscamos está, la mayoría de veces, frente a nuestros ojos.

Caer y volar

Para subir, hay que bajar. Lo mismo que para volar hay que caer, una y otra vez, hasta que aprendes a hacerlo bien.  No puedes esperar siempre que las cosas te salgan bien a la primera: la perseverancia y el trabajo duro son los dos motores que harán posible tu ascenso a las maravillas que se ocultan en el firmamento.  Si te caes, lánzate de nuevo desde el acantilado sin dudas, sin miedo: mójate si es lo que necesitas pero nunca te rindas. Porque si te rindes, lo pierdes todo.  Y un pequeño fracaso de cuando en cuando es una fortaleza para el carácter. No satanices tu miedo y hazle frente, aceptándolo como parte de ti. Sólo así te alzarás de tus cenizas y catarás la libertad: en el momento que entiendas esta verdad.

Alguien necesita una dosis de realidad

Es absurdo. Es absurdo construir castillos en el aire, presumir de cosas que no tienes y que difícilmente podrás conseguir; absurdo pensar que lo sabes todo sobre todo y que los demás se equivocan por no ver las cosas desde el mismo prisma que tú. Me saca de quicio que hagas todas esas cosas porque a la hora de invertir el esfuerzo para lograr esos objetivos eres incapaz de aplicarte: te pones tú mismo las trabas, una y otra vez. Luego te preguntas por qué no apoyo las decisiones que tomas. No las apoyo porque no me parecen las correctas, porque tanto tú como yo sabemos que estás haciendo algo que no debes y que lo único que vas a conseguir es echar a perder todas las buenas oportunidades que sí te va a ofrecer la vida.  Porque confiar en la suerte y no en el trabajo es un error.  Porque la rueda de la fortuna es caprichosa, y las alegrías de hoy se pueden tornar desgracias mañana.  Porque sé que vales más de lo que te piensas y puedes conseguir lo que te pr...

El canto de una voz pasada y, tal vez, futura

Bueno, hoy voy a publicar algo diferente. Se trata de un texto que me ha enviado esta mañana una amiga mía, un texto escrito por ella sobre una situación que conoce y que le importa. Cuando lo he leído, me ha llamado mucho la atención y he decidido subirlo. No he cambiado nada para no alterar la esencia de mi amiga, presente en cada palabra. Espero que lo disfrutéis tanto como yo: Cuando oyes el canto de una voz pasada que te recuerda cada día, a cada hora, en cada instante su amor por ti; sin tú darte cuenta de que eres presa de su afán por conseguir todo aquello que su mente añora por no haber tenido jamás: el poder, el poder de manejar a una persona como si fuera una marioneta que ni siente ni padece; que solo responde a los golpes que le hacen moverse de un lado al otro con cierta armonía.  Hasta que un día despierta y se da cuenta de que eso  no es vida, de que quiere escapar; pero es tarde y lo sabe, está tan escondida en la oscuridad que no ve la puerta. Su cora...