Nunca digas nunca

Ha habido momentos en mi vida en los que he actuado de formas poco correctas. Supongo que todos sabréis a lo que me refiero: ese tipo de comportamientos egoístas y mezquinos que elegimos aun sabiendo que están mal, cuando se nos presenta delante una situación difícil que no sabemos cómo encarar.
Todos nos sentimos tentados de elegir el camino fácil frente a la pedregosa senda que supone hacer lo correcto. Sin embargo, sólo unos pocos hacen frente a sus miedos y demonios internos escogiendo la virtud frente a la comodidad.
¿Quién puede jactarse de que siempre ha hecho lo correcto?
Lo mejor, como bien decía mi abuelo, es nunca decir nunca.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lobo solitario

Para ver el mundo en un grano de arena...

Déjame en paz, futuro